lunes, 3 de octubre de 2022

"Con Ciencia de Mujer", 8: Trinidad Arroyo Villaverde

Trinidad Arroyo Villaverde (Palencia, 1872 - México D.F., 1959)

Tras estudiar bachillerato en su ciudad natal, no sin oposición por parte de las autoridades, Trinidad se matricula en Medicina en la Universidad de Valladolid, donde asiste como alumna libre de 1889 a 1895. El Rector no la quería admitir y fue su padre, que regentaba una tintorería, quien, tras apelar a la Dirección General de Instrucción Pública, logró que fuera aceptada.

Le interesa la Cirugía pero desiste porque cree que por ser mujer no iba a tener clientela. Opta entonces por Oftalmología. En 1895 traslada su expediente a Madrid, en cuya universidad se doctora el año 1896. Su tesis lleva por título Músculos intrínsecos del ojo en estado normal y patológico: Acción de los medicamentos. Es la tercera y última tesis del siglo XIX defendida por una mujer en la universidad española. A partir de entonces publica regularmente en Archivos de Oftalmología Hispano Americanos (ISSN 0365-5210), revista de la que la Biblioteca Marquesa de Pelayo ha recuperado recientemente los volúmenes correspondientes al periodo comprendido entre 1932 y 1935.

En 1898 regresa a Palencia y abre consulta propia. Se casa con un antiguo compañero cuatro años después: Manuel Márquez, que en 1911 se convierte en el primer catedrático de Oftalmología de la Universidad Central de Madrid. Desde esa fecha hasta 1936, año de la guerra, marido y mujer mantienen una exitosa consulta privada en Madrid. En las memorias de la jurista vasca exiliada en México Aurora Arnáiz publicadas en 1996 se dice de esta pareja lo siguiente: "Doña Trinidad y don Manuel formaban un matrimonio peculiar. Sin ninguna ayuda ellos solitos atendían los quehaceres de la casa y entraban en conmovedora y amigable competencia sobre a quién le había quedado mejor la limpieza. Y, en ocasiones, con candor preguntaban su opinión a los pacientes. Fue una unión que se adelantó a su tiempo en más de medio siglo."

Manuel dedica sus Lecciones de Oftalmología Clínica de 1926 a su mujer: "Trinidad Arroyo, mi condiscípula y amiga primero; mi primer maestro de Clínica Oftalmológica hacia la que despertó mis aficiones, después; mi inteligente colaboradora y sensata consejera, siempre". No obstante, a Trinidad no le alcanza el reconocimiento académico y no puede más que ocupar una plaza de profesora auxiliar. Con todo, es la primera mujer en entrar en el claustro universitario. Esta circunstancia le permite votar en las elecciones de 1916, convirtiéndola en la primera mujer en votar de España: el resto de españolas no pudo hacerlo hasta el año 1933.

La actividad de Trinidad se hace fuerte en el ámbito de la defensa de los derechos de la mujer. Así, fue nombrada Presidenta de Honor de la Asociación de Mujeres Médicas Españolas que fundó la también oftalmóloga Elisa Soriano Fischer, discípula suya, y colabora en la importante a la par que desconocida y por consiguiente poco reconocida revista La Medicina Social Española (ISSN 1131-3226), con escasos ejemplares en bibliotecas públicas españolas salvo en Cantabria, donde al fondo custodiado por la Biblioteca Marquesa de Pelayo se suma el del Centro Edad de Plata, proyecto asociado a la primera.

Al terminar la guerra se exilia a México, donde continúa ejerciendo su especialidad. Vuelve una sola vez a España, el año 1955, para legar todos sus bienes a una fundación de apoyo a estudiantes de bachiller en Palencia y universitarios en Madrid. Fallece en Ciudad de México el año 1959.


Trinidad Arroyo votando, la primera mujer española en hacerlo. Fotografía tomada del periódico ABC del 31 de marzo de 1916.

viernes, 30 de septiembre de 2022

"Con Ciencia de Mujer", 7: Elisa Soriano Fischer

Elisa Soriano Fischer (Madrid, 1891 - 1964)

La hija mayor de José Soriano y Surroca, reconocido ginecólogo, y huérfana de madre desde muy corta edad. Se matricula en dos carreras, Magisterio y Medicina, en una estrategia común a otras mujeres bien situadas de la época que perseguía asegurar una titulación caso de no poder sobreponerse al ambiente reaccionario de la universidad, donde, aun siendo legal que estudiaran mujeres, llegaban incluso a tener que asistir a clase bajo protección. En una entrevista publicada el año 1918 en La Medicina Social Española (ISSN 1131-3226) explica el porqué de su decisión: "[C]uando llegué a tener dieciocho años y pude darme cuenta de lo que es la vida de la mujer de la clase media de nuestro país, me aterró la idea de que el único porvenir es el del matrimonio, para, una vez libres de la tutela de los padres (siempre cariñosa), entrar en la del marido, que rara vez resulta como se le soñó". 

Elisa es la tercera mujer en estudiar Medicina en Madrid y la única de su promoción. La protege Sebastián Recasens, Decano además de compañero de su padre. Sigue la especialidad de Oftalmología bajo influencia de Trinidad Arroyo, que es también quien la introduce en el feminismo.

En 1912 supera el Grado Superior de Maestra de Primera Enseñanza en la Escuela Normal Superior de Maestras. En 1918 se licencia en Medicina y se doctora al año siguiente con la tesis Contribución al estudio de los tumores malignos de la órbita. Ese mismo año publica en La Medicina Social Española, rara revista antes citada, el artículo "¿Por que no se extiende más en España el estudiar la mujer medicina?" disponible aquí. También colabora asiduamente con El Siglo Médico (ISSN 0214-4239), revista suscrita por la Biblioteca Marquesa de Pelayo desde sus inicios.

A finales de 1919 funda Juventud Universitaria Femenina, en cuyos estatutos se recoge que "al estudiar una carrera, las mujeres [deben poder] obtener los mismos puestos que los hombres cuando por su inteligencia lo merezcan". Esta asociación se mueve en la órbita de la Asociación Nacional de Mujeres Españolas, la principal feminista de España, volcada en la defensa del derecho de la mujer al voto, en la que la doctora y pedagoga madrileña ejerce como vocal. 

Elisa combina la enseñanza en la Escuela Normal Central de Maestras, donde imparte Higiene, Fisiología y Anatomía, con la práctica de la Oftalmología. Es la primera mujer en hacerlo, pues hasta entonces todas sus compañeras se habían decantado por la pedagogía. Ejerce en el Instituto Oftálmico, precedente del actual modelo de fundación pública, en la Gota de Leche del Dr. Ulecia y Cardona, destacado editor de revistas médicas, como por ejemplo Revista de Medicina y Cirugía Prácticas (ISSN 0212-8144), así como en el Patronato de Ciegos, en el origen del actual Real Patronato sobre Discapacidad, además de mantener durante toda su vida consulta privada.

En 1928 obtiene plaza en el cuerpo médico de la Marina Civil, la primera mujer. Es entonces cuando termina su relación con Juventud Universitaria Femenina. No obstante, ese mismo año funda con un grupo de amigas, entre ellas Trinidad Arroyo, la Asociación de Médicas Españolas, que estaba conectada con el movimiento internacional de mujeres médicas, fundado en los Estados Unidos el año 1919. La asociación española y la matriz norteamericana compartían la misión de defender profesionalmente a las mujeres médicas y mejorar la salud de mujeres y niños. 

Estalla la guerra y todo el movimiento asociativo al que Elisa había contribuido a dar forma se paraliza. Pero ella sigue impartiendo clase y pasando consulta aparentemente sin problemas.

Fallece el año 1964. La Asociación de Médicas Españolas se reactiva en 1965 pero bajo el nombre de Asociación Española de Mujeres Médicos, desaparecida el año 1978 y escasamente conocida en la actualidad y por consiguiente también poco reconocida, como la misma figura de Elisa y otras pioneras científicas españolas.


Fototeca CSV.

lunes, 1 de agosto de 2022

"Con Ciencia de Mujer", 6: Dorotea Barnés González

Dorotea Barnés González (Pamplona, 1904 - Fuengirola, 2003)

Una de las cuatro hijas, más tres hijos, del matrimonio formado por Dorotea González y Francisco Barnés. Su padre, catedrático de Geografía e Historia primero en el instituto de Pamplona y después en el de Ávila, colaboró desde su fundación con el Instituto-Escuela vinculado a la Institución Libre de Enseñanza. Fue diputado en 1931 y ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes en 1933, con el gobierno de Azaña, y en 1936 con el de Santiago Casares y José Giral.

Sus padres dieron a sus hijas las mismas oportunidades que a sus hijos para estudiar lo que quisieran y donde quisieran, también porque se lo podían permitir. Las cuatro cursaron estudios universitarios, Dorotea en Químicas, en Madrid.

Inicia sus estudios el año 1918 y a partir de 1928 los completa con la asistencia a los cursos del laboratorio Foster de la Residencia de Señoritas dirigida por María de Maeztu, otro de los pilares de la Edad de Plata, como la Residencia de Estudiantes de Madrid, la Universidad Internacional de Verano de Santander o, dentro de la vertiente científica y de forma destacada, la Casa de Salud Valdecilla y su biblioteca, la Biblioteca Marquesa de Pelayo.

El año 1929 publica "Los radicales inorgánicos libres" en el Boletín de la Universidad de Madrid (ISSN 0210-7864).

Ese mismo año es pensionada por la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, fundada y liderada por el Premio Nobel Cajal, para realizar una estancia en el Smith-College para mujeres ubicado en Massachusetts, donde se inicia en el uso de la Espectroscopía para el análisis químico bajo dirección precisamente de Mary Louise Foster, fundadora del laboratorio madrileño, y de Gladys Anslow, doctora en Física por Yale y profesora del departamento de Química. 

En una carta dirigida a María de Maeztu fechada en EE.UU. afirma estar "encantada en esta ciudad universitaria femenina que con gusto trasplantaría a mi país. Esto es mucho más fácil que la dura competencia que nos vemos obligadas nosotras a mantener. Muchas veces me acuerdo, cuando decía usted en la última conferencia que le oí pronunciar [...] que necesitábamos crearnos una cultura para nosotras; ni mejor ni peor, distinta, femenina. Me parece que esto se aproxima bastante a ese ideal, ¿no cree usted?"

Fruto de su estancia en el Smith-College fue la publicación del trabajo "A study of some of the chemical characteristics and the absortion spectrum of cystine" aparecido el año 1930 en The Journal of Biological Chemistry (ISSN 0021-9258), disponible aquí. Gracias a este importante trabajo Dorotea obtiene el Master Degree of Science en junio de 1930. Más tarde le servirá como fundamento para la obtención de su doctorado.

En septiembre de ese mismo año le es concedida una beca "Marion Le Roy Burton" que pudo combinar con otra beca de la Junta en el Sterling Chemistry Laboratory de la Universidad de Yale bajo dirección del profesor Coghill. De resultas publica "Estudio del ácido nucleínico del bacilo de la difteria" en los Anales de la Sociedad Española de Física y Química (ISSN 0365-6675), con fondos en Cantabria gracias al Centro Edad de Plata asociado a la Biblioteca Marquesa de Pelayo. A esta estancia le suma otras breves en las no menos prestigiosas universidades de Harvard y Columbia.

Regresa a España el año 1931 y se licencia con premio extraordinario. Trabaja con Miguel Catalán en la sección de Espectroscopía del Instituto Nacional de Física y Química también conocido como Instituto Rockefeller de Madrid, en la actualidad Instituto de Química-Física Rocasolano del CSIC. En este contexto realiza una estancia de tres meses en el laboratorio del profesor Karl Wilhelm Friedrich Kohlrausch de Graz, en Austria, para aprender las por entonces nuevas técnicas de la Espectroscopía Raman, que Dorotea introdujo en España. 

El año 1932 publica "Estudio de la cistina y de su espectro de absorción" en Anales de la Sociedad Española de Física y Química (ISSN 0365-6675), con fondos en Cantabria a través del Centro Edad de Plata asociado a la Biblioteca Marquesa de Pelayo.

En 1933 obtiene el doctorado y la cátedra de Física y Química del Instituto Lope de Vega de Madrid, muy prestigioso. Ese mismo año contrae matrimonio y por presiones de su marido abandona su trabajo profesional. Tras el golpe de estado y el estallido de la guerra civil, Dorotea y su familia se exilian a Carcassone, en Francia.

Regresa a España el año 1940, pero es depurada y se le impide ejercer su profesión.

Fallece el año 2003.

Fototeca CSV.

viernes, 1 de julio de 2022

"Con Ciencia de Mujer", 5: Martina Bescós García

Martina Bescós García (Zaragoza, 1912 - 2008)

Cursa estudios de Medicina en la Universidad de Zaragoza, donde comparte pupitre con otras cinco mujeres, de las cuales solo otra compañera se licencia con ella, Ascensión Ariz Elcarte. Durante la carrera fue alumna interna pensionada en la Clínica de Patología Médica dirigida por Ricardo Royo Villanova, reconocido por su labor contra la tuberculosis. Pero fue en el transcurso de los Cursos de Verano de la Universidad Internacional de Verano de Santander donde descubre su vocación de cardióloga gracias al profesor y también Jefe de Servicio de Cardiología de la Casa de Salud Valdecilla el doctor José Antonio Lamelas, quien acababa de regresar de Boston, donde había estado estudiando con Elliott Proctor Joslin, pionero en la utilización de la insulina.

Tras licenciarse con sobresaliente el año 1933, le es concedida una beca de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas fundada y dirigida por el Premio Nobel Cajal para asistir a los cursos sobre Endocrinología impartidos por Wilhelm Falta en el hospital Kaiserin Elisabeth de la Universidad de Viena. Editor de la revista Wiener Archiv für innere Medizin (ISSN 1015-7654) y autor del Tratado de las enfermedades de las glándulas de secreción internas (1930 para su traducción al español, con prólogo de Gregorio Marañón que lleva por título "Veinte años de Endocrinología"), este profesor alemán fue el director de tesis de Martina Bescós García, que, bajo el título Administración de grandes dosis de galactosa en estados normales y patológicos, publicado en Archivos de la Facultad de Medicina de Zaragoza (ISSN 0558-6291), le vale el título de doctora el año 1935. Tan importante documento se encuentra disponible aquí gracias a la colaboración del Centro Edad de Plata de las Ciencias Españolas.

De vuelta a España trabaja en el Hospital Clínico San Carlos, donde es nombrada Jefa de Consultas de Patología General y Ayudante de Clases prácticas. También se vincula a la Fundación Jiménez Díaz, de cuyos Anales la Biblioteca Marquesa de Pelayo conserva una completa colección y donde, por cierto, no hay ni una sola autora femenina, tampoco de Martina.

Estalla la guerra y regresa a Zaragoza. Se incorpora al Hospital Pompiliano, donde le son asignadas treinta camas para enfermos cardiotorácicos agudos. En 1938 entra a trabajar en la clínica de Lorenzo López Buera, prestigioso especialista de pulmón y corazón, que acabará siendo su marido.

Tras inaugurarse el Hospital Clínico de Zaragoza se incorpora a la Cátedra de Patología General dirigida por Pedro Ramón y Cajal, y cuando se inaugura el Hospital Clínico Universitario de Zaragoza el año 1975, es nombrada Jefa de Sección de Arritmias y Electrofisiología así como Profesora Ayudante de Clases prácticas en el Servicio de Cardiología. Se jubila el año 1982.

El año 1985 es nombrada Miembro de Honor de la Sociedad Española de Cardiología y de la Sociedad Aragonesa de Cardiología. Es considerada la primera cardióloga española.

Fallece el año 2008 en su ciudad natal.


Fototeca UNIZAR.

miércoles, 1 de junio de 2022

"Con Ciencia de Mujer", 4: Jimena Fernández de la Vega y Lombán

Jimena Fernández de la Vega y Lombán (Ribadeo, 1895 - Santiago de Compostela, 1984)

De padre médico vinculado a la Institución Libre de Enseñanza, Jimena comienza sus estudios de Medicina en 1913, el mismo año que su hermana gemela Daniela. Asisten a la Universidad de Santiago de Compostela escoltadas pese a que las mujeres ya podían estudiar en la universidad libremente. Al menos ellas no tuvieron que disfrazarse de hombres, a diferencia de sus antecesoras Emilia Pardo Bazán, Concepción Arenal y Rosalía de Castro, también gallegas.

El año 1916, es decir, durante la carrera, publican en la revista Galicia Médica (ISSN 1131-1916) los trabajos "Sobre la presencia de granulaciones grasientas en la sangre" y "Somero estudio fisio-patológico del cerebelo", ambos bajo la dirección del profesor Novoa Santos.

Se licencian el año 1919, Jimena con premio extraordinario. Tres años más tarde Jimena se doctora en la Universidad Central de Madrid, actual Complutense, con la tesis Estudio de la vagotonía infantil por medio del examen hematológico, bajo dirección de Gustavo Pittaluga.

Gracias a una beca concedida por la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas dirigida por el Premio Nobel Cajal, Jimena estudia en Alemania y Austria de 1923 a 1927. En Berlín Biometría con Friedrich Kraus y Theodor Brugsh, y después con Erwin Baur, botánico y genetista. Por recomendación de este, se traslada en 1925 a Hamburgo para estudiar con Heinrich Wilhelm Poll, eugenista que tras afianzar los puntales del nazismo acabaría siendo asesinado por sus orígenes judíos.

A su regreso a España trabaja en el Instituto de Patología Médica del Hospital General de Madrid dirigido por Gregorio Marañón y en el Laboratorio Central de Investigaciones Clínicas de la Facultad de Medicina de Madrid dirigido por Gustavo Pittaluga, en cuya rara revista, titulada Trabajos, publica "Metabolismo hidrocarbonado y agentes químicos", "Metabolismo hidrocarbonado y agentes físicos" y "Técnica para determinar la proporción de tejido excretor e incretor del páncreas", disponibles los tres aquí gracias a la colaboración del Centro Edad de Plata asociado a la Biblioteca Marquesa de Pelayo. 

Entre 1928 y 1929 publica en los Anales del Servicio de Patología Médica de Gregorio Marañón, en los Archivos de Cardiología y Hematología (ISSN 0213-3822) del Laboratorio de Gustavo Pittaluga, en los Archivos de Neurobiología (ISSN 0004-0576), en Progresos de la Clínica (ISSN 1131-4664) y en el Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural (ISSN 0365-9755), todas cabeceras de referencia de la conocida como Edad de Plata de las Ciencias Españolas de la que la Casa de Salud Valdecilla es su mascarón de proa.

El año 1929 participa en las Primeiras Xornadas Médicas celebradas en A Coruña con un trabajo en colaboración con Rof Carballo titulado "Sobre un caso de sarcomatosis múltiple cutánea". Al año siguiente gana el premio Abaytua de la Academia Médico-Quirúrgica por el trabajo de investigación titulado "Equilibrio ácido-básico, su estudio especial en relación con la narcosis", publicado en los Anales de la Academia (ISSN 0001-3803).

En 1933 se crea la Sección de Genética y Constitución dentro de la Cátedra de Patología dirigida por Novoa Santos, con Jimena al frente. Ese mismo año participa en las Primeras Jornadas Eugénicas Españolas con el curso La herencia biológica en el hombre. Parte con una nueva beca de la Junta a Italia y Alemania con el objetivo de ampliar conocimientos en el Istituto di Clinica Medica de Génova y después en el Keiser Wilhelm Institut de Berlín, donde prolongará su estancia hasta octubre de 1934.

A su vuelta la Sección de Genética y Constitución apenas cuenta con fondos ni personal, y además Novoa Santos había fallecido el año anterior, así que se tiene que conformar con dirigir lo que acabó siendo un mero seminario teórico alejado de la investigación. Se trunca entonces su carrera.

El año académico 1934-35 Gregorio Marañón le da la oportunidad de impartir un curso sobre herencia fisiopatológica dirigido a los médicos del Instituto de Patología Médica, publicándose sin terminar el año en forma de libro.

Estalla la guerra y tras una breve estancia en Madrid, regresa a su tierra natal, donde trabaja como médica en el Hospital Militar de San Caetano de Santiago de Compostela. Durante este periodo Jimena se hará cargo de sus sobrinos, al haber fallecido su hermana el año 1933 y haber partido su cuñado al exilio.

En 1945 gana la oposición para el Cuerpo de Baños y se incorpora al Balneario de Guitiriz en Lugo, donde había ejercido su padre, para estar cerca de su madre. Cuando esta fallece se sucederán los traslados: Cáceres, Guipúzcoa y Granada, donde se jubila.

Fallece en Santiago de Compostela a consecuencia de una enfermedad cerebrovascular el año 1984.


Fototeca CSV.

domingo, 1 de mayo de 2022

"Con Ciencia de Mujer", 3: María Luisa Herreros García

María Luisa Herreros García (Torrelavega, 1917 - Madrid, 1984)

De padre marmolista y madre costurera, María Luisa Herreros García inicia sus estudios en la Universidad Central de Madrid el año 1934. Se aloja en la Residencia de Señoritas, que, como la Residencia de Estudiantes de Madrid, se inspira en la Institución Libre de Enseñanza. El golpe de estado la sorprende en Torrelavega, su ciudad natal. Se matricula en la Escuela Libre de Medicina de la Casa de Salud Valdecilla, proyectada como Facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria (sic), que sumaba la Biblioteca de Marcelino Menéndez Pelayo como Facultad de Filosofía y Letras y la Estación de Biología Marina dirigida por el cabuérnigo Augusto González de Linares como Facultad de Ciencias. La Escuela Libre de Medicina tuvo escaso recorrido, pues habiendo sido inaugurada a finales de 1936, desapareció con la caída de Santander en el verano de 1937. Son sus dos únicas compañeras en la Escuela Libre de Medicina Rosario González Cadeló y Josefa Espeso Saiz, ambas de trayectoria truncada. A diferencia de ellas, María Luisa Herreros García retoma sus estudios al terminar la guerra, licenciándose en Psiquiatría y Neurología el año 1943. Ese mismo año comienza el doctorado en Neurociencia y Endocrinología, lo que le abre las puertas del Instituto Cajal, donde trabaja con Fernando de Castro en el estudio de la organización sináptica del sistema simpático. "Actividad funcional del ganglio cervical superior en relación al número y modalidad de sus fibras pregangliónicas: Modelo de la sinapsis", publicado en Trabajos del Instituto Cajal de Investigaciones Biológicas (ISSN 0020-3996)le vale el título de doctora, obtenido el año 1945. Disponible aquí. De esta revista la Biblioteca Marquesa de Pelayo conserva un nutrido fondo recientemente recuperado.

Laura Forster y Manuela Serra, ambas de primera generación, además de María Soledad Ruiz - Capillas y la cántabra María Luisa Herreros, discípulas de Gonzalo R. Lafora y Fernando de Castro, respectivamente, son consideradas las cuatro únicas científicas de la importante Escuela Neurológica Española liderada por el Premio Nobel Cajal.

Su interés por la Psiquiatría la conduce a colaborar en el grupo de investigación de Neuropsiquiatría de Gregorio Marañón, regresado este del exilio, en el Instituto de Patología Médica del Hospital General de Madrid. Publica varios artículos sobre posibles factores psicológicos en el desarrollo de problemas de tiroides, recomendando el psicoanálisis de pacientes como tratamiento complementario de las terapias endocrinas, abordaje absolutamente pionero.

En 1954 funda la Asociación Española de Psicoanálisis junto con Molina Núñez, Ramón de Portillo y María Teresa Ruiz. Al año siguiente participa en el XIX Congreso Psicoanalítico Internacional celebrado en Ginebra. En 1973 publica junto con su discípula María Luisa Morales Lo femenino y la vida instintiva, obra fundamental del feminismo español. En una entrevista publicada ese mismo año en Aragón Exprés, declara: "Lo cierto es que la mujer, sin autonomía, es un objeto para colocar en el lugar que convenga. El paternalismo ha utilizado a la mujer en su función complementaria, relegando al olvido su desarrollo personal". En 1976 funda PSIQUE, Asociación para la Investigación y la Aplicación de la Psicoterapia Psicoanalítica, clave en la formación de muchos profesionales. Es considerada introductora de las teorías de Jung en España.

Fallece en Madrid el año 1984 a causa de un linfoma de Hogdkin.


Fotografía de la ficha de alumna de la Escuela Libre de Medicina de la Casa de Salud Valdecilla (1936 - 1937) conservada en la Biblioteca Marquesa de Pelayo.

viernes, 1 de abril de 2022

"Con Ciencia de Mujer", 2: Isabel Torres Salas

Isabel Torres Salas (Cuenca, 1905 - Granada, 1998)

Isabel Torres Salas se matricula en la Universidad Central de Madrid el año 1924 y se licencia en Farmacia cuatro años después. Durante su estancia madrileña vive en la Residencia de Señoritas, institución nacida de la misma matriz que la Residencia de Estudiantes de Madrid, esto es, la Institución Libre de Enseñanza, cuyos principios fueron asentados en una reunión celebrada el año 1875 en la casa que Augusto González de Linares tenía en Valle de Cabuérniga.

La Institución Libre de Enseñanza fue el germen de la conocida como Edad de Plata de las Letras (vertiente muy conocida, con figuras como Lorca, Dalí o Buñuel entre sus filas) y de las Ciencias Españolas (mucho menos conocida a pesar de su importancia), enmarcándose la Casa de Salud Valdecilla en esta última. 

Recién inaugurada la Casa de Salud Valdecilla el año 1929, Isabel Torres Salas ingresa en el Servicio de Química dirigido por José Puyal Gil pero no como interna, como procedía, sino como médica externa de guardia, es probable que para evitar la convivencia estrecha con el resto de sus compañeros, todos hombres salvo ella, tal y como recoge la relación de empleados publicada en el primer número de los Anales de la Casa de Salud Valdecilla, cuya colección completa se conserva en la Biblioteca Marquesa de Pelayo.

Imparte la Sesión General del 24 de julio de 1930 bajo el título "Valoración del Uroselectan en la orina", que se publicará además de en los Anales de la Casa de Salud Valdecilla, como era preceptivo, en los Archivos de Medicina, Cirugía y Especialidades (ISSN 0212-8055) del mismo año. La primera versión se encuentra disponible aquí. No obstante, la labor principal que le es asignada la aleja de la investigación básica, acercándola, por contra, y también contra su interés, a la investigación aplicada relacionada con la nutrición hospitalaria. A ella debemos, y a su Jefe de Servicio, el conocido como "Esquema Dietético Puyal - Torres".

Presenta su tesis el año 1932 bajo el título "Contribución al estudio de la composición química de los alimentos españoles", publicada en Gaceta Médica Española (ISSN 0016-3821), revista de la que la Biblioteca Marquesa de Pelayo conserva un rico fondo.

Regresa a Madrid en 1934 para incorporarse al Instituto de Patología Médica del Hospital General de Madrid bajo la dirección de Gregorio Marañón. Allí coincide con Juan Antonio Collazo, de origen uruguayo, con quien trabaja sobre la estructura de las vitaminas. Ese mismo año la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, inspirada y dirigida por Cajal, le concede una beca para estudiar con el Premio Nobel de Medicina Otto Meyerhoff en el Instituto Kaiser Wilhelm de Heidelberg, especializándose en fisiología del músculo y metabolismo de los hidratos de carbono. En 1936 se incorpora al Pathologisches Institut de la Universidad de Múnich con Dyckerhoff para centrarse en el estudio de la vitamina K, como era su deseo.

En 1939, terminada la guerra, regresa a España. Perdida la oportunidad de incorporarse como investigadora en el Hospital General de Madrid por estar Gregorio Marañón en el exilio, se afinca en Santander, donde trabaja como farmacéutica en la Industrial Farmacéutica Cantabria, actual Cantabria Labs, hasta su jubilación el año 1966.


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